Descripción Belchite había quedado destruida después de las dos batallas que vivió la población. La primera a finales de Agosto de 1937, en la que las tropas republicanas la tomaron. La segunda en Marzo de 1938, que fue cuando las tropas sublevadas volvieron a hacerse con el control.
Cuando acabó la guerra, el gobierno de Franco, decidió no reconstruir el pueblo sino crear uno nuevo al lado. Es el que se conoce como Belchite Nuevo. El 22 de octubre de 1939 se publicaba el decreto que aprobaba su reconstrucción. En pocos meses ya estaba en funcionamiento el Campamento Penitenciario de Belchite, bajo la dirección de Enrique Soler de la Pedraja Subdirector Administrador del Cuerpo de Prisiones desde marzo de 1940. Se utilizó a prisioneros republicanos como trabajadores forzados para su construcción.
Campamento Penitenciario de Belchite es el nombre oficial que recibió el destacamento penal establecido en Belchite desde 1940.
El régimen de Franco estableció un sistema “legal” de redención de penas por el trabajo que fue uno de los sistemas penitenciarios de la posguerra. Las empresas que utilizaban a trabajadores forzosos debían abonar a la Jefatura del Servicio Nacional de Prisiones el salario íntegro que por su trabajo correspondería pagar al recluso, tal y como si se tratara de un obrero libre.
En este Campamento Penitenciario, en los años de funcionamiento entre 1940 y 1945, trabajaron una media de mil presos políticos. Muchos de ellos, no se conoce el dato exacto, murieron como consecuencia de las duras condiciones de vida, las malas condiciones sanitarias y la explotación laboral que sufrieron.
El campo de trabajo se encontraba en un espacio que ahora ha quedado en el interior del Belchite actual, en el espacio que queda limitado por la C/Mayor, la Carretera hacia Cariñena y la Ronda de Zaragoza.
Todavía quedan algunas de las naves y talleres que pueden verse.
Estado actual de una de las naves del campo
Estado actual de uan de las instalaciones del campo