50008,Zaragoza El sindicato vertical franquista (Zaragoza) AudioGuía

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Descripción
Los sindicatos de trabajadores y trabajadoras nacen en el S XIX, como reacción a las malas condiciones laborales que el desarrollismo industrial y el capitalismo van imponiendo. Las organizaciones sindicales de clase son las herramientas de defensa y protección de la clase obrera frente al empresariado. Están ligados al concepto marxista de la lucha de clases. En las primeras décadas del S XX se desarrolla en los países con regímenes totalitarios un nuevo sindicalismo, esencialmente corporativo, que propugna la colaboración entre empresarios y trabajadores bajo la tutela del Estado. El triunfo franquista en la guerra civil implicó la fulminante prohibición de los sindicatos de clase. Fueron sustituidos por el sindicato vertical, al que obligatoriamente debían afiliarse empresarios y trabajadores. El sindicato vertical fue uno de los pilares del proyecto político del franquismo. Desde el primer momento, en la España controlada por los sublevados, se decretó la ilegalización de las principales organizaciones sindicales de clase. Ese fue el caso de la CNT (anarquista) y de la UGT (socialista). Sus cuadros y militantes fueron perseguidos, detenidos y, en muchos casos, ejecutados. Ya en 1938, sin haber acabado la guerra, el franquismo a imitación del modelo fascista italiano, decretó el Fuero del Trabajo que sentaba las bases para la intervención estatal en el mundo laboral. En su terminología los trabajadores/as pasaron a ser llamados productores/as. Así, en cada provincia se estableció una Delegación Provincial de Sindicatos que, en Zaragoza, estuvo en la C/Marina Moreno (dedicada a una joven falangista que murió en los primeros días de la guerra). Hoy en día esa calle es el Paseo de la Constitución. Pero el edificio, proyectado por el arquitecto José de Yarza, en el número 12, se mantiene exactamente igual. Pero ha cambiado. Ya no es la sede del sindicato vertical, sino que es la sede de CCOO de Aragón. Todavía hoy, para mucha gente, ese es el “edificio de sindicatos” Los sindicatos no fueron legalizados hasta que el día 1 de Abril de 1977, en el Congreso, se aprobó la Ley Reguladora del Derecho de Asociación Sindical que permitía afiliarse libremente a un sindicato a trabajadores y trabajadoras. El 27 y el 28 de ese mismo mes de abril de 1977, CCOO y UGT presentaron sus estatutos y fueron legalizados. La legalización de los sindicatos democráticos y de clase y la desaparición del sindicato vertical del franquismo marcan un momento histórico de la transición. Fueron resultado de una lucha que hoy, en muchas ocasiones, se banaliza. Fueron la conquista de un derecho ganado por la pelea, clandestina siempre, durante el franquismo y los primeros años de la transición. Nadie regaló nada.