22002, HuescaMonumento a los oscenses muertos en guerra (Huesca)AudioGuía
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Descripción
Está situado en el Parque Miguel Servet, en el paseo central, entre el Kiosco de la Música y el estanque.
En el centro del monumento se alza una columna central de 3 m. de altura sobre la que está situado un grupo de altorrelieves, formado por cuatro figuras en bloque. Una con uniforme del Ejército, la segunda con la espalda desnuda y la cabeza cubierta de boina con borla, la tercera también con el dorso desnudo pero la cabeza descubierta y una cuarta totalmente desnuda. Entre las cuatro, con los brazos en alto, levantan el escudo de Huesca rodeado por una bandera. La columna central está recubierta de placas de granito de color rosado y en la cara orientada hacia el kiosco de música aparece la inscripción “A los oscenses muertos en guerra”.
El monumento, auténtico homenaje a la masculinidad fascista —las mujeres son borradas tanto de la memoria del sufrimiento como de la del heroísmo— , es obra del escultor Angel Orensanz y fue erigido con motivo de la conmemoración de los 25 años del levantamiento del cerco al que el ejército republicano había sometido a Huesca durante la guerra. Estaba dedicado a quienes se sublevaron contra el legítimo Gobierno de la República y demostraron su heroísmo defendiendo la ciudad de Huesca contra las fuerzas republicanas. Se inauguró en Agosto de 1963 y era un monumento eminentemente franquista que recordaba, en placas situadas en la columna central, posiciones del ejército sublevado en Huesca y su entorno. En ese mismo emplazamiento, nada más terminada la guerra se proyectó un monumental busto de José Antonio Primo de Rivera que no se llevó a cabo, aunque se llegaron a colocar unos enormes cubos de piedra que, en parte todavía, sirven para flanquear la escultura de Orensanz.
Una vez acabada la dictadura franquista y tras la transición democrática, siendo alcalde el socialista Fernando Elboj, se modificó el monumento: se quitó el pequeño estanque que lo rodeaba y se eliminaron las placas con los nombres de las posiciones y espacios de guerra. La columna central se recubrió con placas de granito que ocultaron las referencias a las posiciones del ejército sublevado y se incorporó la inscripción “a los oscenses muertos en guerra”, tal como aparece en la actualidad. Es pues uno de los monumentos que se ha resignificado muy parcialmente, pues sigue ocultándose a la ciudadanía la verdadera historia, e intencionalidad política, que tiene un lugar de memoria de los vencedores de la guerra.