La historia de este aragonés, nacido en Zuera, estuvo presidida por tres grandes afanes que dirigieron su vida: El interés por la enseñanza, la pasión por la oceanografía y el librepensamiento.

Odón de Buen dedicó una buena parte de su vida a enseñar. Fue el autor de diversos libros de texto sobre ciencias dirigidos tanto al alumnado como a las personas que buscaban acercarse a la materia; siempre preocupado por la formación de los estudiantes, desarrolló nuevos métodos de enseñanza y viajes y excursiones formaban parte de los métodos de su labor docente.

Llegó a la Oceanografía, su gran pasión, a través del estudio de las ciencias; nunca dudó de su vocación naturalista y acabada su formación científica se sintió atraído con singular fuerza por el mar. Viajó por las costas del norte de Europa y de España y creó laboratorios de biología marina en Palma y en Málaga, que junto con el de Santander, dieron lugar en 1914 al Instituto Español de Oceanografía. Su formidable aportación fue establecer una mirada global sobre los mares y dotar de una estructura de investigación a España. Desde el Instituto, Odón fue promotor de la incorporación de la mujer en el ámbito científico del país.

Positivista de formación y convicción, considera que el único conocimiento auténtico es el científico, basado en la experiencia observable, medible y comprobable. Librepensador convencido, rechaza la metafísica y la teología y se basa en el método científico. Eso le valió la enemistad con el clero, con el mantuvo enfrentamientos que le llevaron incluso a ser expulsado temporalmente de su cátedra en Barcelona y a ver algunas de sus obras incluidas en la lista de libros prohibidos por la Iglesia.

Ramón y Cajal, compañero de claustro y de tertulia en Barcelona, lo define como “librepensador militante y republicano exaltado” Militó en las filas de la Unión Republicana de Salmerón y fue concejal y senador por Barcelona en la década de años diez del siglo XX. Alejado después de la política activa, nunca dejo de profesar y exponer sus principios republicanos que le llevaron a prisión en Mallorca, donde se hallaba cuando se produjo el golpe de estado de Franco y, tras ser canjeado por otros prisioneros, al exilio, primero en Francia y luego en México, donde falleció en 1945. Su cuerpo fue repatriado y descansa en su Zuera natal.

Tal vez estas palabras de su testamento, refiriéndose a él y su esposa, dan cuenta de la vida de Odón de Buen: “Hicimos todo el bien que nos fue posible; no hicimos a sabiendas mal a nadie”.

Para hablar de Odón de Buen, de su figura y de su trabajo, organizamos junto a la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Zaragoza y la Fundación Odón de Buen unas jornadas el martes 24 y el jueves 26 de Marzo. Serán en el edificio del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, sala Pilar Sinués, a partir de las 18 horas,

Se abordará la labor de Odón de Buen como oceanógrafo y naturalista, así como su compromiso social y político. Contaremos con intervenciones de Antonio Calvo, Roberto Ceamanos, Adolfo Barrena, David Vallet de Buen, Pedro Lucha y Javier Puyuelo.

En la jornada del martes habrá un sencillo homenaje musical a cargo de Joaquín Pardinilla (guitarra) y Juan Luis Royo (saxofón) y en la sesión del jueves se proyectará una versión abreviada del documental «El olvido del mar», de Mirella Abrisqueta, que la autora ha trabajado expresamente para la ocasión.