Exagerar es distorsionar los hechos y la hipérbole señala que la exageración es totalmente desproporcionada.

Esta es la definición de la actuación de VOX acerca de los actos organizados en Bujaraloz con motivo del 90 aniversario de la llegada de la columna Durruti a esa localidad.

El portavoz de VOX, habla de “Akelarre” y de “asesinos anarquistas”.

No extraña que la carpetovetónica extrema derecha que tenemos en este país recurra a las mismas fórmulas que se utilizaron en siglos pasados para combatir la herejía. Está documentado que la Inquisición “demostró” multitud de Akelarres gracias a las torturas salvajes que sufrían quienes, mayoritariamente mujeres, eran acusadas de brujería. No hay un solo documento que certifique la celebración de esas orgías presididas por el diablo convertido en un macho cabrío.

Dice el Portavoz de VOX que es un Akelarre lo que se hace en Bujaraloz. Muy mal documentado. Los aquelarres, en caso de haberse celebrado, se producirían con toda la clandestinidad y secretos requeridos en aquellos tiempos. No había programas de actos, ni se anunciaban por todas partes, como si se ha hecho con las jornadas de Bujaraloz. Sin embargo, como Akelarre suena a brujería, y a pactos con el diablo, lo utiliza para exagerar.

Inflama más la cosa añadiendo aquello de “anarquistas” y “asesinos”. Ciertamente la columna Durruti estaba formada por milicias populares, de ideología anarquista.

Para estas gentes de orden el anarquismo es un anatema. No tienen capacidad para entender una ideología que defiende la libertad individual, la autogestión y el apoyo mutuo. Por ello consideran el anarquismo un enemigo visceral y peligroso para la democracia.

Definir como asesinos a una columna de combatientes que, en defensa del orden constitucional, del legítimo gobierno de la II República y de la democracia, se enfrentan a los combatientes de un ejército sublevado que, además es apoyado por los nazis de Hitler y los fascistas de Mussolini, es otro componente hiperbólico de su actuación.

Pero, con todo, lo más preocupante, es que este despropósito, a lo que realmente responde, es a la cruzada de la extrema derecha contra la verdad. No quieren jornadas divulgativas.

Porque de esto va el montaje de VOX. Argumentan contra la memoria democrática que es la fuente de conflictos y enfrentamientos entre españoles. No reconocen, porque les sitúa al lado de los/as sublevados, asesinos y torturadores, la verdad de lo sucedido y pretenden, además de blanquear el franquismo, revisar la historia para ocultar ese incómodo pasado y condenar al olvido a las víctimas de la dictadura.

No es la memoria democrática el peligro para la convivencia. El verdadero peligro son quienes niegan la evidencia histórica, quienes niegan el derecho a la verdad, quienes equiparan a víctimas y victimarios, quienes niegan el derecho de las víctimas del franquismo a la verdad, justicia y reparación.

Lo son, en definitiva, quienes siembran el odio, quieren imponer la censura y decidir que es lo que se debe conocer y lo que no.